IDIOMA Y CULTURA, CLAVES PARA LA NEGOCIACION
En esta época de cambios constantes en que las distancias se han acortado, las comunicaciones se han acelerado y los cambios tecnológicos están en el diario vivir, observamos que dentro de estos procesos constantes en que las comunicaciones representan un acceso al mundo de los negocios y de las transacciones entre países los grandes adelantos en la tecnología, han hecho que los países tengan que abrir sus fronteras al intercambio global, dando como consecuencia que ese aislamiento cultural se diversifique, siendo uno de ellos las comunicaciones verbales.
El idioma es la clave de la cultura, y sin ellas personas quedan fuera de todo, excepto en aspectos marginales de la cultura. La adquisición del idioma sirve para cuatro distintos papeles en el contexto de la globalización. Es importante para recolectar información y realizar diferentes críticas. Las personas están mucho más cómodas hablando su propio idioma, y esto debe de considerarse como una ventaja, pues de esta forma las personas están en confianza y pueden ser mas abiertas.
En el ambiente del mercado, la mejor información sobre este, se reúne siendo parte de él, en lugar de observarlo desde afuera, puesto que se interactúa con el entorno y se logra analizar los diferentes aspectos de la demografía a incursionar.
Aunque los idiomas separan a las culturas, al igual que las barreras físicas, nada iguala al idioma para distinguir una cultura de otra. Pero nuestro reto es lograr pertenecer de una u otra forma en esa cultura y poder tomar ventaja de esas diferencias, para que nuestros negocios puedan tener un buen desarrollo.
El idioma no solamente representa una manera de comunicación verbal, sino también nos conduce a la comunicación no-verbal. En los negocios internacionales, el articular palabras combinadas con el movimiento del cuerpo o específicamente las manos, representa una manera más expresiva para nosotros, pero quizás en la otra cultura, el movimiento del cuerpo o de las manos, no logra vencer la barrera del idioma y, es más, puede causar un mal entendido pues esos símbolos “manuales” pueden resultar ofensivos para la otra cultura. Es por eso importante, que siempre estemos atentos a las expresiones no-verbales que otras culturas tienen y emplean, pues el éxito o fracaso de las negociaciones dependen en gran parte de esta manera de conversar y podernos desenvolver en una cultura que sea o no la nuestra estamos haciendo parte por el vinculo de la negociación.
SANDRA MILENA JARAMILLO TRIANA
LENGUA Y CULTURA NEGOCIADORA